A través de la puesta en marcha
de actividades didácticas y comunicativas, tales como juegos y concursos,
elaboración de productos promocionales y de materiales didácticos, explicando
en términos comprensibles la influencia de los hábitos individuales en las
emisiones en los sectores de la energía, el transporte, el urbanismo y el
consumo, para transmitir el gran potencial transformador de la acción
participativa de los ciudadanos en el diseño y gestión de alternativas que
permitan reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Las
principales líneas sobre las que irían encaminadas las campañas de
sensibilización serían sobre:
- El fomento del uso del transporte público, bicicleta o coches compartidos para realizar desplazamientos. Explicando su efecto beneficioso para evitar que siga aumentando el calentamiento global.
- El consumo controlado. Reducir el uso de recursos (el consumo de agua en la higiene, riego, piscinas…; la energía en iluminación, calefacción, refrigeración, transporte; el uso de papel…). Practicar, en suma, un consumo responsable.
- La Cultura de las tres “R”, reducción, reciclaje y reutilización de productos y subproductos: REDUCIR el uso de recursos, REUTILIZAR todo los que se pueda (el papel, imprimiendo, por ejemplo, por doble cara; el agua, recogiendo la de lavar las frutas y verduras para regar las plantas…) no aceptando objetos de usar y tirar como envoltorios y bolsas de plástico y RECICLAR, separando los residuos para su recogida selectiva y llevando a “puntos limpios” lo que no puede ir a los depósitos ordinarios.
Algunos ejemplos de campañas de sensibilización son:
- Talleres de educación medioambiental
- Elaboración de material divulgativo en una campaña de sensibilización
- Aula móvil sobre el cambio climático
- Reciclaje y ritmo
- Construcción de modelos para simular el efecto invernadero
Para información detallada sobre estas campañas de sensibilización hacer click aquí (descarga de documento PDF)

